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miércoles, 30 de abril de 2008

LOS SEIS CAMPESINOS PARAGUAYOS PRESOS EN ARGENTINA


Llamado a la SOLIDARIDAD con los 6 Campesinos Paraguayos.


Estos seis compañeros llegaron a Argentina para pedir refugio,por ser ellos víctimas de una brutal persecución y estigmación con que el gobierno paraguayo ataca a los militantes populares que resisten a las políticas de hambre principalmente a los campesinos e indígenas.
Su pedido de refugio derivó en la inmediata detención desoyendo las normas internacionales de protección a los perseguidos políticos.
En un juicio llevado a cabo por el juez Lijo, representante del kirchnerismo, quién, pese a reconocer las arbitrariedades en el proceso jurídico del Paraguay, pese a saber de la existencia de torturas a los presos políticos, de estar enterado de la persecución que existe en Paraguay, falló por la extradición.
Actualmente estos seis compañeros están detenidos en el penal de Marcos Paz, llevan casi dos años de prisión.
El 18 de marzo del presente año hicieron púbica una carta.
A LA OPINIÓN PÚBLICA
Buenos Aires, 18 de marzo de 2008
Nosotros los campesinos pobres, labradores de la tierra, los sin nombre, sin historia, queremos comunicarles nuestra palabra verdadera esperando sea escuchada y tenga un lugar en el corazón de las argentinas y los argentinos. Desde nuestro rincón de lucha la cárcel de Marcos Paz, donde nos ha colocado la historia de nuestro país, Paraguay, somos del sector históricamente postergado, empobrecido, reprimido, "el campesinado".
Paraguay viene sufriendo prácticas de gobiernos autoritarios desde 1954, con el acceso al poder del neonazi Alfredo Stroessner con fuerte apoyo de EEUU, con quien llego a un acuerdo secreto, con ocho puntos estratégicos donde resaltaba la construcción de una poderosa base aérea en el corazón del Chaco Paraguayo en Mariscal Estigarribia.
Dentro de este gobierno se produjo una feroz persecución a los patriotas paraguayos de diferentes organizaciones políticas, religiosas y campesinas en su mayoría, incluso militares que se opusieron al General Stroessner y fueron prisioneros como el caso del Capitán Ortigosa que estuvo preso durante 25 años.
En los 35 años de gobierno de Stroessner, hubo miles de asesinatos, desapariciones, torturas, deportaciones, exilio, detenciones ilegales, en su mayoría a referentes del campesinado paraguayo.
El 3 de febrero de 1989 en un golpe de estado acomodado por los intereses de EEUU, fue desplazado del poder el nefasto general Stroessner, por su consuegro, el General Rodríguez, junto al General Lino Oviedo, los dos considerados capos mafiosos del narcotráfico y el contrabando. Aquí supuestamente se iniciaba la transición democrática que en realidad fue un cambio de ropajes, a partir de esta realidad surgieron nuevas organizaciones desde el campo popular, pero siguió la represión, la persecución a todos los que se oponían al Partido Colorado, que siguió gobernando con los mismos hombres que acompañaron a Stroessner.
Con la salida de Stroessner del poder no terminaron las prácticas de la dictadura de eliminar a los enemigos políticos y organizaciones que representan supuestamente un peligro para la estabilidad política en Paraguay en honor al acuerdo secreto realizado con EEUU en noviembre de 1954.
Para demostrar todo esto basta mencionar los asesinatos selectivos de nuestros compañeros campesinos que a la fecha llega aproximadamente a 200 muertos de varias organizaciones, muertes que no fueron investigadas, cubiertos con el manto de la impunidad para los efectivos policiales y parapoliciales. El asesinato de nuestros compañeros se produjo en las ocupaciones de latifundios improductivos, en los cortes de ruta en reclamo del legítimo derecho al acceso a la tierra y una mejor condición de vida.
En 19 años de supuesta democracia permaneció viva la represión violenta, y la criminalización de los medios de expresión surgió como producto de la "democracia", continuaron las desapariciones de dirigentes y miembros de organizaciones de trabajadores rurales, las detenciones ilegales, el procesamiento en alguna causa criminal al menos 4000 dirigentes campesinos.
Estas graves violaciones a los derechos humanos obedecen a un plan destinado a detener espirales de protestas, atemorizar a comunidades y organizaciones campesinas, ante la extrema pobreza en la que vive más de la mitad de la población del país. Los más afectados somos nosotros los campesinos sin tierra en nuestra lucha contra el latifundio y por la reforma agraria.
Entendemos que estos hechos son incompatibles con una sociedad democrática y los consideramos como graves violaciones al derecho a la vida, reconocido y garantizado por la Constitución Nacional Paraguaya, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y la Convención Americana de Derechos Humanos, instrumentos jurídicos plenamente vigentes, cuya infracción genera responsabilidad internacional del estado Paraguayo.
Como dirigentes campesinos venimos denunciando al estado paraguayo de ser responsable de las graves violaciones a los derechos humanos registrados a lo largo de la historia de nuestro país, dejando claro ante el mundo que Paraguay es un país manejado por las mafias desde 1954 a través del trafico de drogas, armas, piratería, contrabando, etc. con protección de organismos del estado. Dentro de este contexto histórico hemos asumido con valentía denunciar los proyectos hegemónicos de los EEUU, como hicieron nuestros pares desde las Ligas Agrarias Cristianas desde 1960, quienes fueron desaparecidos, asesinados y encarcelados en su momento.
Hoy nosotros los más pequeños de la tierra, venimos a reafirmar que Paraguay ha sido convertido en un país clandestino generado por los intereses de los EEUU en complicidad con los mafiosos del Partido Colorado, con el propósito del control militar, económico y geopolítico de esta parte del mundo.
Somos antiimperialistas, estamos en la defensa de nuestras tierras, de nuestra soberanía, y hemos abierto surcos, hemos intentado que el mundo se asome a nuestra realidad.
A esto responde esta persecución política e ideológica sistemática de la cual somos victimas, donde nos acusan en forma grotesca, sin el mas mínimo decoro, del secuestro de la hija del ex presidente Cubas, debemos dejar en claro que este secuestro respondió a un ajuste de cuentas entre la oligarquía mafiosa paraguaya, que el Partido Colorado con todo el aparato del estado instalo como un peligro interno, para justificar el atropello a los asentamientos campesinos en todo el país con las fuerzas armadas, para detener la ola de protestas desde este sector en el 2004-2005.
Abriendo esto la posibilidad para la aplicación del método utilizado por los EEUU en complicidad con el gobierno colombiano en la lucha contra el narcotráfico y la insurgencia en Colombia, denominándose en nuestro país Plan Paraguay – Plan Colombia, con fuerte apoyo de fiscales colombianos, dirigidos por expertos del comando sur.
Tenemos que ser justos en decir que no somos los únicos perseguidos por el Partido Colorado (Gobierno Paraguayo), y esto se puede constatar en la actual campaña electoral, en su ultima fase, donde se acusa a candidatos de la oposición paraguaya de secuestradores. Ante esto insistimos que la administración de justicia es la herramienta más fuerte de persecución que tiene el Partido Colorado en estos momentos, que no dudan en utilizar contra todo aquel que se oponga a la política de estado.
Estamos encarcelados porque somos representantes del movimiento campesino y popular que lucha por cambiar la grave situación de injusticia social que impera en Paraguay.Nos acusan de estar unidos en una organización, porque estamos hartos de ver miseria para nuestros hijos, mientras el régimen sirve solo a los poderosos del Partido Colorado. Somos responsables de la lucha por la tierra, somos responsables de la lucha por la reforma agraria, somos responsables de la lucha por la no extrangerización de nuestras tierras, somos responsables de los cortes de ruta, de las ocupaciones de latifundios improductivos, responsables de oponernos a la presencia de marines norteamericanos en nuestro país.
Somos Victimas de la injusticia generada desde el poder absolutista y por sobre todo de las prácticas mafiosas de jueces y fiscales del Partido Colorado (Gobierno Paraguayo).
Nosotros los campesinos paraguayos les comunicamos a los argentinos de nuestra injusta detención que lleva un año y once meses, sin haber cometido ningún delito, sosteniendo que vuestro gobierno de acceder a entregarnos al gobierno paraguayo nos envía directamente a la tumba, convirtiéndose en cómplice de la persecución por nuestra opinión política y nuestra pertenencia al sector mas perseguido históricamente en Paraguay, "el campesinado".
Por ultimo agradecemos la solidaridad de los organismos de derechos humanos, personalidades, individualidades, organizaciones políticas, gremios, medios alternativos que nos han acompañado durante todo este tiempo de injusta detención.
Ante tanta agresión y dolor que nos toca vivir les dejamos nuestro abrazo y nuestro cariño.
Desde la injusta prisión de Marcos Paz.
Los Campesinos Paraguayos Presos Políticos.
Agustín Acosta
Roque Rodríguez
Simeón Bordón
Gustavo Lezcano
Basiliano Cardozo
Arístides Vera
1 de Mayo. Qué en este día recordemos a los compañeros, estarán junto a nosotros. Estarán con todos los presos políticos de nuestra América Latina.
Hace un tiempo atrás tuve la oportunidad de escribirles, ellos me contestaron. Me tomo la libertad de publicar la carta. Dejaré también la dirección para que ustedes les hagan llegar vuestra solidaridad. Los que fuímos presos políticos sabemos lo importante que es una visita, una carta. Saber que hay otros luchando por nosotros. A todos gracias.
Querida Compañera Lidia:

Un afectuoso saludo desde nuestro rincón de lucha, la cárcel de Marcos Paz, te hacemos llegar nuestro abrazo de combativos luchadores.

Compartimos contigo nuestra inmensa alegría, por la caída de la dictadura en Paraguay.

Podemos decir que somos orgullosos testigos junto a las nuevas generaciones de la victoria del Pueblo sobre la oligarquía, mafiosa responsable de las torturas, muertes, exilio de miles de compañeros.

En relación a tu trabajo solidario, nos alegra y hoy mas que nunca debemos reforzar el pedido de Refugio al gobierno Argentino, ante el pronunciamiento de la Corte Suprema que le solicita al ejecutivo resolver nuestro pedido de Refugio.

Seria fundamental solicitar ante las embajadas de Argentina en todos los países una pronta resolución en nuestro pedido; expresando que el gobierno Argentino tiene una responsabilidad histórica con el nuevo proceso que se encamina en Paraguay.

Te comentamos que la compañera Patricia nos hizo llegar el libro "Los Ovillos de la Memoria", nuestro cariño a ella por tu intermedio.

Compañera, te dejamos nuestro abrazo revolucionario, nuestro cariño y toda nuestra ternura.
Desde la injusta prisión de Marcos Paz.
Los seis paraguayos Presos Políticos.

¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Socialismo Siempre!

Agustín Acosta
Roque Rodríguez
Gustavo Lezcano
Simeón Bordón
Arístides Vera
Basiliano Cardozo
Propuesta a todos:
Enviemos correos electrónicos a las embajadas Argentina.
Qué nuestro pedido por la libertad de los compañeros sean como rayos de luz en un nuevo amancer de nuestra querida y sufrida PATRIA GRANDE
Lidia(Pelusa)

sábado, 19 de abril de 2008

PARAGUAY: Dónde estará la esperanza

Mañana domingo son las elecciones en Paraguay.
Se habla poco en los medios de este país hemano. Casi tan poco como de Haití.
Dos países castigados a la pobreza, al olvido.
Castigados por atreverse a desafiar a los imperios de turno.
Haití, por la rebelión de los esclavos, la Independecia.
Cómo se atrevieron?
Paraguay, castigado por desarrollar la industria, reformas escolares. Castigado por Independizarse.
Cómo se atreven?
Entre lo que he podido leer, me interezó un artículo de Ana Rivas, publicado en Ultima Hora.
Comparto su pensamiento, que es el pensamiento de miles, en toda nuestra América Latina.
El artículo se titula: La Otra Marcha.

LA OTRA MARCHA
Honestidad, esfuerzo y trabajo
por Ana Rivas
Jueves10ABRIL2008

La lista 1 anunció que como parte del cierre de la campaña colorada habrá una gran marcha de los jinetes republicanos. Reivindicando la del 47 y la del 87, del centenario partidario, decía uno de los jefes de campaña del partido de gobierno. Esto, unido a la publicidad de un abuelito, pobrecito él, llamando groseramente a votar por el partido que lo mantuvo en las condiciones en las que se deja ver, es, por decir lo menos, un deprimente salto atrás.

Reivindicar ideas del inicio de la dictadura y de su época de apogeo. Reeditar imágenes que en unos evocan fuerza y coraje, pero que en otros no trae más que reminiscencias de prepotencia, discriminación y terror. Exhibir al pynandi como si el tercer milenio no hubiera llegado, como si no hubiéramos cambiado hasta de siglo.

¿Será que los paraguayos seguiremos eternamente separados por nuestra historia, clavados en el pasado, condenados a repetirla y repetirla, como un círculo vicioso e interminable?

Yo quisiera ver una marcha, es cierto. Una marcha de las computadoras y de las antenas de banda ancha que se colocarán en cada una de las escuelas de todo el país. Quisiera ver las legiones de albañiles, carpinteros y constructores que se encargarán de construir las aulas para que ningún niño paraguayo vuelva jamás a estudiar sentado en el suelo y bajo un árbol... Quisiera ver la marcha de los equipos de terapia intensiva, infantil y para adultos, que se instalarán en todos los hospitales de la patria. Quisiera ver desfilar camiones repletos de medicamentos que lleguen efectivamente a los enfermos del campo y de la ciudad y no a los operadores de turno. Quisiera ver la marcha de maquinarias, de las toneladas de asfalto que se usarán en repavimentar y señalizar kilómetros de rutas para transportar del campo el esfuerzo del productor y hacerlo competitivo en los mercados del mundo... quisiera ver una marcha con cientos, o mejor, miles de médicos, ingenieros, informáticos, economistas, filósofos y periodistas, ganadores de premios Nobel o Asturias o Pulitzer, que hayan egresado de universidades paraguayas... esa es la marcha que yo quiero ver. Y sobre todo, es la marcha en la que quiero que participen mis hijos.

Si hay un desfile así, no importarán los colores de la bandera que lleven los jinetes, porque la realpolitik nos obliga a aceptar que la invitación al pasado y a repetir indefinidamente el esquema de corrupción e impunidad subyace en todos los sectores. Pero si, a la vez, en todos los partidos existiera gente que quiera una marcha para el futuro, se podrá tener al menos la esperanza de que se logrará un día disipar el pasado de odio, de violencia, de crispaciones, porque ya no será la marcha que radicaliza, que divide, que crea paraguayos de primera y de segunda y hasta de cuarta. Será una invitación al futuro, a recuperar el orgullo, a tener la certeza de que la honestidad, el esfuerzo y el trabajo duro tendrán su recompensa.

jueves, 17 de abril de 2008

Con el cierre de campañas, inició cuenta regresiva para elecciones en Paraguay




Con el cierre de campañas, inició cuenta regresiva en Paraguay
TeleSUR _ 17/04/08 - 11:10 CCS enviar imprimir
Los presidenciables realizaron este miércoles el cierre de campaña con diversos actos de masas, donde reiteraron sus propuestas y programas de gobierno.
- Duarte: No existe apoyo del Gobierno de Venezuela al candidato Fernando Lugo

Más de 2,8 millones de paraguayos iniciaron la cuenta regresiva para participar en los comicios de este 20 de abril, donde además de elegir al nuevo Presidente de la República, deben escoger a los gobiernos de los 17 departamentos y sus respectivas juntas departamentales, a 45 senadores, 80 diputados y a los 18 parlamentarios del Mercado Común del Sur (Mercosur).

Los presidenciables realizaron este miércoles el cierre de campaña con diversos actos de masas, donde reiteraron sus propuestas y programas de gobierno.

Al cierre de campaña de Fernando Lugo, del partido Alianza Patriótica para el Cambio (APC), asistieron unas 60 mil personas que se congregaron en el ex aeropuerto Alejo García, Ciudad del Este (Asunción).

Lugo agradeció la unidad demostrada por los simpatizantes de los partidos y movimientos sociales que forman parte de la coalición que lo apoya, además, se mostró seguro de que el próximo domingo, "Paraguay comenzará una nueva historia política".

El principal favorito de las encuestas aseguró que Paraguay "es y seguirá siendo libre".

Por su parte, la ex ministra de Educación, Blanca Ovelar, del Partido Colorado, realizó su cierre de campaña en la Plaza de Armas y, ante unas 40 mil personas, dio por segura su victoria en las elecciones de este domingo.

Con un discurso entre emotivo y triunfalista, Ovelar cerró el acto donde aseguró que durante la campaña pasó por situaciones difíciles que quisieron menoscabarla.

No obstante, afirmó que su partido "supo entender los signos de los tiempos", y por ello la mujer está ocupando su lugar en la política.

El aspirante de la Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (Unace, derecha), el ex militar Lino Oviedo, inició a primeras horas de este miércoles un recorrido por el departamento Central, en el barrio San José de Mariano Roque Alonso, adonde llegó a bordo de su helicóptero.

Oviedo, que formó parte del Partido Colorado, mantenía hasta el pasado 10 de marzo una causa abierta en los tribunales de Paraguay por la masacre de siete jóvenes en las plazas del Congreso, el 26 de marzo de 1999, tras el asesinato del ex vicepresidente Luis María Argaña que culminó con la renuncia del entonces presidente Raúl Cubas.

Posibilidad de fraude

En entrevista concedida al diario El Clarín de Argentina, Fernando Lugo denunció la posibilidad de que el Partido Colorado cometa fraude al argumentar la significativa ventaja que le otorgan las encuestas sobre su principal rival, Blanca Ovelar.

"Hace 14 meses que encabezamos las encuestas, las últimas nuestras nos dan casi 16 puntos de diferencia, de 20 a 36 (contra Ovelar). Entonces ¿cómo será ese milagro electoral de un candidato que días antes de las elecciones va detrás con esa diferencia, que son cerca de 280 mil votos?", se preguntó en alusión a la confianza de Ovelar y el presidente Nicanor Duarte, al asegurar que el Partido Colorado obtendrá la victoria.

Aseveró que "hubo denuncias de papeletas que aparecen marcadas, cambios de votantes de un pueblo a otro, compra de cédulas".

En ese sentido, sostiene que "Paraguay necesita de profundas transformaciones, no parches ni maquillajes, sino cambios estructurales".

En cuanto a los señalamientos que hiciera el presidente paraguayo sobre la llegada de supuestos "agitadores" afines a él, para ocasionar violencia en caso de que pierda las elecciones, Fernando Lugo dijo: "Nadie le cree, son afirmaciones fantasiosas, no hay ningún sustento en sus afirmaciones, son parte de una guerra sucia que ha lanzado contra la alianza y contra mí", aseguró.

Por su parte, la ex ministra de Educación, en entrevista concedida a La Nación, defendió la transparencia de los resultados. "Los paraguayos sabemos hacer elecciones limpias y transparentes. Las últimas tres elecciones nacionales han sido incuestionables", dijo.

"Yo nunca seré partícipe de ningún artilugio que signifique escamotear la voluntad popular en las urnas. Y voy a respetar el resultado de las elecciones aun si pierdo por un voto", enfatizó.

La aspirante del Partido Colorado, fuerza política con 60 años en el poder, entre dictadura y democracia, añadió: "Tenemos el profundo compromiso de apuntar a una transformación, pero sobre la base de una estabilidad lograda".

Propuestas

Durante varios meses, los paraguayos escucharon las propuestas de Gobierno presentadas por los diversos candidatos presidenciales.

Ovelar, del partido gobernante, ha prometido que, en caso de resultar electa, emprenderá una lucha frontal contra la pobreza, subsidiando a los sectores más desfavorecidos y priorizando la alimentación del niño desde su gestación, mediante un programa de atención a las madres.

Además, ha ofrecido darle amplio desarrollo a programas educativos que permitan igualar las condiciones de ingreso de los paraguayos.

Por su parte, Fernando Lugo, a inicios de campaña indicó que, en caso de ganar las elecciones, implementará una reforma agraria de corte integral que no se limitará a la entrega de tierras, pues irá acompañada de una real política de desarrollo rural.

El aspirante a la presidencia por el partido Unace, Lino Oviedo, ha prometido la creación de una brigada especial antiabigeato, dotada de tecnología de punta y ha ofrecido la posibilidad de que las personas que conforman dicha brigada, obtengan créditos a 6,5 por ciento con largos años de plazo y de gracia.

Según los últimos sondeos realizados por el Instituto de Ciencia y Arte (ICA), Fernando Lugo cuenta con una intención de voto del 30, 9 por ciento; Blanca Ovelar cuenta con 30, 1 por ciento, lo que representa una ventaja de 0,8 por ciento de Lugo sobre Ovelar.

En el tercer lugar, con un 21, 4 por ciento, aparece Lino Oviedo, mientras que en cuarto lugar figura el empresario Pedro Fadul, del Partido Patria Querida (PPQ), con el 3,6 por ciento.

Otros sondeos ponen a Lugo con 34% de las intenciones de voto, seguido por el ex general Lino Oviedo (29%) y Ovelar (28,5%).

PARAGUAY- Domingo 20 de Abril Elecciones

Casi tres millones de paraguayos eligiran un nuevo presidente, los paraguayos en el exterior, no podrán decidir el destino de su país.
País que abandonaron por no tener perspectivas de una vida digna.

Mensaje final de Fernando Lugo: Este domingo, el pueblo elige.
Y gana Paraguay.

Lugo participó en seis debates.

El candidato a la Presidencia de la República por la Alianza Patriótica para el Cambio, Fernando Lugo, intervino durante la campaña electoral en media docena de debates, entre los que se encuentran el transmitido internacionalmente por la cadena estadounidense de televisión CNN el pasado 3 de abril. En una ocasión, en la Universidad Iberoamericana, el presidenciable fue la única persona que acudió a la convocatoria porque el resto no asistió.
Así lo recordó hoy Lugo en Radio 9.70, en donde repitió que su ausencia en el debate organizado en Telefuturo tuvo, como principal motivo, el hecho de que no existían las condiciones políticas necesarias, ya que el resto de los candidatos han iniciado una guerra sucia en los últimos días en la que incumplen las normas electorales. Para ello, esta campaña sucia emplea mentiras, calumnias e injurias, sin que la Justicia haya intervenido hasta la fecha.
Fernando Lugo destacó que, mientras otros mentían con el objetivo de conseguir votos, la Alianza Patriótica para el Cambio realizó una campaña limpia, con propuestas para los problemas que realmente afectan a las paraguayas y paraguayos.
La emisión del debate fue nuevamente utilizada para pautar espacios de publicidad en los que se realizan falsas acusaciones contra Fernando Lugo en relación a hechos muy graves ya analizados y cerrados por la Justicia. Del mismo modo, los participantes en el debate repitieron calumnias e injurias. En este sentido, la carta dirigida a Telefuturo señala que "los ciudadanos y ciudadanas paraguayos merecen todo el respeto, un respeto que ha sido vulnerado sistemáticamente en las últimos días y horas en la campaña electoral desarrollada por otros candidaturas a la Presidencia de la República".





martes, 26 de febrero de 2008

PARAGUAY: Una advertencia de lo que ocurrir cuando la tierra se enajena

Los monocultivos representan en nuestro Continente el modelo más genocida que el sistema neoliberal implanta. Los gobiernos, mal llamados progresistas, lacayos del imperialismo, aplauden. Las inversiones extranjeras traeran progreso, fuentes de trabajo.
Algunos de estos gobiernos, como el de Uruguay y de Chile, que subiendo por la izquierda, han demostrado sin dudas, que su política no puede ser más derechista y continuísta que los anteriores y posteriores a las dictaduras.

La paramilitarización del campo con la expansión de la soja.
artículo de Javiera Rulli 25 de febrero 2009 Indymedia.

Resumen:Este estremecedor relato de la paramilitarización del campo en el lejano pero siempre hermano país de Paraguay es un presagio y una advertencia de lo que puede ocurrir en México, y de lo que está ocurriendo con las diferencias del caso. Ceder tierra y territorio a las grandes empresas y a quienes quisieran recrear el latifundio del siglo 19 es condenar a millones de campesinos al exilio forzado o al envenenamiento por agrotóxicos.
Introducción
En este Boletín se presentan diversos registros de violencia contra la población campesina e indígena en Paraguay que tienen relación con el modelo agroexportador de la soya. En muchas zonas de Sudamérica se han registrado escaladas de violencia a consecuencia de la expansión de monocultivos de soya. Con este texto no se pretende criminalizar el cultivo de la soya, pero sí se propone analizar el modelo agroexportador que aumenta la violencia al agravar el acceso a la tierra.
Paraguay podría ser calificado como el país donde el agronegocio toma la cara más cruel, desplazando y violentando a la población rural con total impunidad. La militarización y para-militarización del campo están vinculadas a la ampliación y salvaguarda de los cultivos de soya, que no crecen solamente sobre las tierras de los latifundistas sino también, y en gran proporción, en la superficie de las comunidades campesinas e indígenas. El Centro de Documentación y Estudios (CDE) explica los antecedentes del conflicto así: "En las colonias campesinas se da un proceso de minifundización de las parcelas, especialmente en aquellas más antiguas a causa del crecimiento poblacional; a este hecho se le suma ahora el desplazamiento compulsivo de los pobladores de las comunidades campesinas, debido al avance de la agricultura comercial o mecanizada".
Diversas misiones de observadores internacionales han podido atestiguar la violencia que producen los monocultivos de soya sobre la población rural paraguaya. En este sentido, las conclusiones de la misión internacional de FIAN(1) y Vía Campesina en el año 2006 fueron rotundas: "la expansión desenfrenada del cultivo de soya causa hostigamientos, ataques y asesinatos cometidos por cuerpos policiales, parapoliciales y por grupos privados armados, en contra de líderes campesinos/as".
Así también se ha denunciado frente a diversos organismos estatales y de Derechos Humanos la existencia de escuadrones de la muerte dentro de la Policía Nacional, responsables de la muerte de por lo menos 18 dirigentes campesinos que fueron ejecutados por estos grupos. En otros casos, los asesinatos de líderes campesinos han sido cometidos por las comisiones de seguridad ciudadana. A estas organizaciones, que actúan como instrumento de represión y control social justo en los momentos en que los conflictos agrarios se intensifican, se les acusa de realizar prácticas totalmente ilegales tales como desalojos, allanamientos, torturas, asesinatos, ataques a la libertad de expresión y de religión, contra quienes no aceptan su orden.
La segunda expansión de la soya en Paraguay se da aproximadamente en el 2000 con la introducción de la soya GM (genéticamente modificada), y se refleja directamente en el aumento vertiginoso de campesinos sin tierra en los últimos años, debido a que esta última ola de expansión toma lugar principalmente en tierras campesinas, en un momento en el que se han agotado las reservas de tierras públicas. Al mismo tiempo, las comunidades que viven rodeadas de monocultivos de soya son violentadas directa o indirectamente. La práctica del "guardia armado", en los latifundios que rodean a la comunidad, o los guardias del productor soyero que alquila tierras dentro de la comunidad, conllevan la para-militarización del campo, la corrupción de las fuerzas del orden y el acoso a los sectores organizados de las comunidades.
Finalmente se debe atribuir otro tipo de violencia al modelo de la soya: las muertes por envenenamiento, intoxicaciones masivas, expulsiones "legales" de sus tierras, enajenación del territorio nacional, pérdida de la soberanía alimentaria y territorial que padece el país.
No se puede ignorar que en Paraguay la impunidad histórica de la que gozan los latifundistas determina un clima benigno donde los agronegocios puedan avanzar rápidamente. Esta es una de las características inalienables de la atracción de inversores extranjeros al país. La certeza de poder actuar impunes y de forma mafiosa para establecer su negocio, en un territorio donde lo único que importa es tener capital, no hay leyes ni ningún principio moral que seguir. El giro de la dictadura a la democracia en los años 90 no ha mejorado ostensiblemente la situación de los derechos humanos(2).
Desde 1989, año en que cayó la dictadura, han sido asesinados más de 100 dirigentes campesinos, de los cuales sólo un caso fue investigado y su autor condenado; los demás permanecen en la impunidad. La criminalización de la protesta es asimismo muy grave; en el 2004 las organizaciones campesinas llegaron a registrar 1.156 detenciones siendo la población rural aproximadamente de 2,3 millones de personas(3). Es un registro alarmante si se considera que en el mismo año en Brasil se dieron 421 detenciones en el campo, donde la población rural alcanza los 32 millones.
Asesinatos selectivosUn informe publicado en el 2007 por la Coordinadora de Derechos Humanos Paraguay (CODEHUPY) detectó en un censo preliminar 75 víctimas de ejecuciones arbitrarias desde 1989 hasta el 2005, periodo supuestamente democrático en Paraguay. Estos casos no son todos los que se han registrado pero son los que se han confirmado.
El censo del informe demuestra que la mayoría de los asesinados son jóvenes varones, líderes de base, involucrados en la recuperación de tierras para implementar asentamientos campesinos. La mitad de los 75 asesinados tenía entre 20 y 39 años y el 45 % no tenía tierra propia. Así también el 66% de las víctimas eran dirigentes de base y/o militantes, dado que estas personas son las que se encuentran constantemente en las zonas de disputa por el territorio, son las cabezas visibles de la resistencia campesina y por ello también los sujetos más vulnerables. Según los propios autores, muchas de estas ejecuciones arbitrarias estuvieron encaminadas a causar terror en comunidades campesinas, a detener espirales de resistencia y protesta social o a descabezar organizaciones de base. Estos crímenes en la mayoría de los casos se pueden relacionar directamente con la expansión de los monocultivos de gran escala. En este caso la soya afecta en mayor grado a la población joven campesina, ya que obstaculiza el acceso a la tierra, además genera violencia contra las secciones de la población rural organizada.
Un detalle importante que cabe destacar es cómo la tasa de ejecuciones aumenta significativamente desde el año 94. Desde ese año se perpetraron 69 ejecuciones con un promedio de una cada 2 meses. Esta etapa coincide justamente con un aumento de la tasa de expansión de soya hasta 150 mil has/año(4). En 1995 se cultivaban 800 mil hectáreas; en 2003 se llegó a 2 millones y en la actualidad la soya cubre 2,4 millones de has.
Así también las regiones donde más ejecuciones se han dado coinciden relativamente con las regiones donde se ubica la frontera de la agricultura mecanizada. Guardias parapoliciales o sicarios fueron los victimarios de 53 casos de ejecuciones, mientras que la policía nacional cometió 22 ejecuciones.
Al analizar el informe se destaca el motivo de los crímenes que se dan, tal como se mencionó antes, en el marco de un proceso de adquisición de tierras por parte de una comunidad y donde los dueños de la tierra, usando a policías o parapoliciales, llevan a cabo emboscadas con el fin de asesinar a los líderes del movimiento local. En las regiones de Itapúa y Alto Paraná estos asesinatos se dan en un contexto de clara expansión de soya, tales como los casos de Santa Fe del Paraná en Alto Paraná, cuando en el 2000 Francisco Espínola, dirigente del campamento sin tierra "Santiago Martínez"(5), fue asesinado por guardias sicarios del latifundio alquilado por el brasileño William Welter. Posteriormente, en 2005, otro dirigente, César Marcos Ferreira, es asesinado por la misma causa. Estos casos reflejan claramente la violencia de la que es víctima la organización Movimiento Campesino Paraguayo a raíz de su lucha por lograr la expropiación de tierras alquiladas a soyeros de forma irregular, según el Estatuto Agrario.
También se destacan los asesinatos de Isidro Gómez Benítez en 1995 y de Víctor Díaz Paredes en el 2002 en la zona de Itapúa. Ambos asesinatos ocurrieron en la ocupación de tierras de la empresa Agrícola, Comercial, Industrial, Forestal, S.A. (ACIFSA), propiedad de un brasileño llamado Bortolini. Igualmente Bortolini aparece involucrado en el asesinato de 2 jóvenes en el 2004, Almir Brandt Kurtz y Bruno Carlos Da Silva, ambos baleados por peones de un latifundio en disputa.
El caso más reciente de asesinatos relacionados directamente con monocultivos de soya es el de los campesinos asesinados en agosto de 2007 en San Vicente, Departamento de San Pedro, al norte de la región oriental Paraguay. Este incidente demuestra claramente cómo en la frontera de expansión de los cultivos mecanizados, los latifundios soyeros van ahogando a la población, enajenándolos el acceso a los recursos naturales. El día 18 de agosto, 4 campesinos salieron de la comunidad para ir a cazar a su lugar habitual, un monte ubicado dentro de un latifundio de 93 mil has, llamado Agroganadera Aguaray, propiedad de Euvaldo de Araujo, brasileño que vive en Sao Paulo. Este latifundio ha sido deforestado mayoritariamente para implementar grandes monocultivos con rotación de soya-RR con maíz o trigo. Los 4 campesinos fueron emboscados y acribillados a balazos sorpresivamente por guardias del latifundio que se habían apostado en un escondite construido con ramas a un lado del camino. Los mismos guardias declararon a la policía que habían cumplido órdenes de sus patrones.

Violencia en las ocupaciones de tierra

Otro momento de violencia contra las organizaciones campesinas se da en los desalojos. Aunque en Paraguay la mayor parte de las colonias campesinas legalizadas existen gracias a la lucha y conquista de la tierra por las organizaciones campesinas, se da un proceso continuo de criminalización de estas acciones. El avance de los monocultivos de soya es uno de los principales factores de agotamiento de la tierra, e inaccesibilidad, por los altos precios que genera la especulación inmobiliaria. Esto ha repercutido gravemente en la violencia en los desalojos y la persecución a los sectores sin tierra. El último paso ha sido la reforma del código penal que ha determinado penas carcelarias de hasta 5 años y de carácter insustituible, por los cargos de invasión de inmuebles.
Se penaliza con cárcel no tener tierra y luchar por adquirirla, en un país donde casi el 30% de la población rural no tiene tierras. Para colmo, el 10% de los que tienen más tierra poseen el 66, 4%, y el 60 % de la población con menos tierra posee el 6,6%(6).
Según FIAN estos desalojos significan una violación grave del derecho a alimentarse, el derecho a la vivienda y de derechos civiles como el derecho a la integridad física, a la libertad y al debido proceso de las personas afectadas.

La última campaña de ocupación de tierras de la Mesa Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (MCNOC) en el 2006, se cobró muchas víctimas y represalias. La organización movilizó durante un mes a más de 10 mil personas para mantener 15 ocupaciones en todo el país con el fin de alojar a 2000 familias sin tierra. Como respuesta, se llevó a cabo una tremenda ola de represión y violencia contra los campesinos. Los desalojos se iniciaron en Itapúa el 31 de julio, cuando una comunidad fue desalojada por quinta vez después de 6 años de lucha, 40 familias fueron violentamente reprimidas y 5 miembros de la comunidad encarcelados por varios días. Esta situación continuó el 9 de agosto cuando se reiniciaron los desalojos de asentamientos nuevos y antiguos en Alto Paraná, Caazapá y San Pedro. El desalojo de San Pedro tuvo un herido como saldo. Así, la violencia culminó el 19 del mismo mes, cuando se reprimió a más de 1.000 personas en una protesta en Caazapá, con el resultado de 51 heridos. En esta ocasión se denunció que más de 200 manifestantes fueron duramente golpeados en un lapso de 2 horas.

Otro caso que se ha registrado en el Informe Alternativo de la sociedad Civil sobre la situación de los Derechos Económicos Sociales y Culturales (DESCs) en Paraguay, es el de los campesinos sin tierra de la Comisión Vecinal "Tetaguá Guaraní", distrito de Iruña y Naranjal, Departamento de Alto Paraná. Esta comisión vecinal compuesta por 1.200 familias está, desde el 2003, luchando por el acceso a 15.000 has de la propiedad de AGROPECO S.A., empresa que se sospecha ha incorporado grandes extensiones de tierra pública bajo su dominio y que además ha deforestado toda la superficie para implementar el cultivo de soya, dos razones que son suficientes para justificar la expropiación. Sin embargo el campamento de los sintierra fue desalojado de forma violenta en tres oportunidades durante el año 2004. En estas ocasiones la policía y los grupos de civiles armados que trabajan para la empresa AGROPECO destruyeron los cultivos de autoconsumo, quemaron los ranchos, alimentos y víveres, camas, colchones, ropas y contaminaron pozos de agua con basura y venenos.

Un ejemplo emblemático que demostró la frialdad y violencia de los empresarios soyeros, es el de los asesinatos en el desalojo de la comunidad de Tekojoja en el 2005, precisamente llamada "la trinchera de la soya", en el distrito de Vaquería. Esta recuperación de tierras mantenida por el Movimiento Agrario y Popular se inició en el 2003, cuando frente a la venta masiva de lotes de tierra campesina a los soyeros brasileños y la consecuente fragmentación de la comunidad, el movimiento campesino decidió entrar y reocupar los lotes malvendidos, o sea las derecheras, asentándose en 320 hectáreas. En los siguientes 3 años las familias sintierra sufrieron 3 desalojos, en los cuales se dio la participación de fiscales, militares, policías y guardias armados de los soyeros. Sin embargo, en ninguno de estos casos el fiscal contó con orden del juez de la causa para proceder al desalojo, sino que los desalojos respondieron siempre a actuaciones independientes de otros jueces locales en clara relación de connivencia con los intereses agroempresariales.

En estos 3 desalojos se produjeron destrucción de los cultivos, quema de las casas y robo del ganado. Pero es en el último desalojo cuando se da el mayor grado de violencia. En esta operación participaron 80 policías cascos azules y 40 policías de orden y seguridad, contando con la presencia de 2 fiscales.
Durante el desalojo, Ademir Opperman, el soyero que disputaba las tierras campesinas, junto con varios hombres fuertemente armados, entraron en la comunidad con coches todo terreno, camiones y tractores, robando, quemando y destruyendo las casas ante la mirada complaciente de policías y fiscales.
El conflicto acabó con alrededor de 150 personas arrestadas, incluyendo 60 niños. Opperman y sus hombres dispararon a un grupo de campesinos, hiriendo a 5 de ellos y matando a Ángel Cristaldo, de 20 años y a Leoncio Torres, de 49 años. La Corte Suprema falló a favor de la disputa de tierras de los campesinos, sentenció que no se podían vender tierras del programa de Reforma Agraria a empresarios extranjeros, sujetos que no son beneficiarios del Estatuto Agrario y los lotes han sido adjudicados a los sintierra. Así también gracias a la acción de la Pastoral Social de Caaguazú, se están reconstruyendo 57 casas a las familias como parte de una compensación por el atropello sufrido.

En la actualidad aún se mantiene el juicio por el doble asesinato. Sin embargo, Ademir Opperman está prófugo de la justicia después de que se le otorgó arresto domiciliario, encontrándose en prisión únicamente uno de los guardias. El juicio ha sido suspendido en varias ocasiones y ha sido severamente obstaculizado.
Violencia por defenderse de la fumigaciónEl modelo de agricultura intensiva también utiliza otra herramienta para desalojar y vaciar el territorio rural de su población: los pesticidas son el arma oculta que va degradando las condiciones de vida de las comunidades rurales, enfermando los cultivos, al ganado y a las personas, hasta que el asentamiento se hace inaguantable y las personas huyen para salvar su vida.

El caso más conocido de intoxicación provocada por fumigaciones en plantaciones de soya es el de la familia Talavera Villasboa, del Departamento de Itapúa. El 2 de enero de 2003, Silvino Talavera, de 11 años camino a casa, fue rociado con pesticidas por el productor de soya Herman Schlender que se encontraba fumigando sus tierras. Cuando el niño llegó a su casa, la familia, desconociendo lo ocurrido, cocinó los alimentos que trajo Silvino, que también habían sido fumigados. Unas horas después, la familia entera enfermó y sufrió nauseas, vómitos y dolores de cabeza. Silvino, que había absorbido directamente los pesticidas, tuvo que ser hospitalizado. Cuatro días más tarde regresó del hospital, pero ese mismo día otro productor de soya, Alfredo Laustenlager, fumigó su campo a tan sólo 15 metros del hogar de los Talavera Villasboa, haciendo caso omiso del viento que transportaba los agrotóxicos. Tras esta nueva fumigación, 3 hermanos de Silvino tuvieron que ser hospitalizados, así como otros 20 vecinos. Silvino no soportó esta segunda fumigación y falleció el 7 de enero de 2003.

El caso de Silvino es el más renombrado pero no es el único. La prensa paraguaya publicó una serie de notas en abril de 2006 sobre una comunidad campesina en Itapúa, donde nacieron 6 bebés con malformaciones congénitas (anencefalia). Una investigación periodística comprobó que "de las 57 familias que están dentro del perímetro de afectación, 17 casas se encuentran en medio de cultivos de soya y las 3 últimas mujeres que tuvieron sus bebés con anencefalia se embarazaron en el lugar". Sin embargo, la investigación del Ministerio de Salud publicó finalmente un informe que concluyó que las malformaciones no tenían relación con los agrotóxicos. Lo peculiar fue que el médico responsable de la investigación se negó a firmar este documento.
Conclusiones

En este trabajo se ha intentado enmarcar la situación de los derechos humanos en relación al modelo agroexportador de la soya. Se han presentado algunos casos que están documentados y son representativos de la situación nacional, pero se han obviado muchos otros donde la fuerza de las organizaciones no ha dado abasto para documentar con suficiente rigurosidad.
La imposición del agronegocio y su inclusión a los mercados globales ha profundizado las grietas en la sociedad paraguaya. La entrada de este capital se ha convertido en una fuerza ingobernable que ha acrecentado los niveles de corrupción y violencia contra la población rural. El gobierno paraguayo, cómplice y participe de estas operaciones, contribuye además criminalizando la pobreza y la exclusión de la población desplazada a las ciudades.
Estos breves resúmenes deben dar pie para considerar que la problemática social y ambiental consecuente de la producción de cultivos comerciales como la soya, no se puede remediar con soluciones técnicas, pues el conflicto excede la situación medioambiental. Más bien aborda los marcos del conflicto armado, una especie de guerra contra los campesinos. Se puede dilucidar que, detrás de esta violencia, la estrategia implícita es vaciar el territorio y luego volver a repoblarlo con población sumisa a este nuevo poder. La sumisión de la nueva población tomaría forma a través de créditos y la dependencia del mercado.

Se puede hablar de una guerra aunque sea una de tipo silencioso y encubierto y que no sólo termina en muertos. Más de 20 millones de litros de agroquímicos son esparcidos anualmente sobre el territorio paraguayo y así, solo en 2004, 400 personas fueron registradas en el Centro de Vigilancia de Intoxicación Aguda por Plaguicidas, del Ministerio de Salud. Esta realidad es la que los países importadores de soya y algunas grandes ONGs conservacionistas pretenden invisibilizar o directamente ya han dejado de lado el anhelo por el cambio, y sumisamente están conformando Mesas Redondas de Soya Responsable con criterios banales sobre tecnicismos que no tienen fundamento alguno. Por esta razón, en los dos encuentros de Mesas Redondas que se han realizado, se han producido manifestaciones de los sectores campesinos y ambientalistas para demostrar el rechazo a estas tentativas de maquillaje corporativo.

En ambas ocasiones los movimientos sociales hicieron extensas Declaraciones(7) que fueron desoídas por las ONGs involucradas, aunque estas declaraciones no dejaban duda sobre la situación de violencia que se vive y la imposibilidad de que el modelo de la soya sea sustentable. Tal como un campesino de Santiago del Estero lo mencionó en el 2005, "no se puede dialogar con el que está apuntándote con un arma". De la misma forma, a los sectores campesinos paraguayos se les hace imposible encontrar una vía de diálogo con el sector económico que mueve los hilos de violencia contra la población.

Notas
(1) FIAN, FoodFirst Information and Action Network, es la organización internacional de derechos humanos que promueve y defiende el derecho a la alimentación. Fundada en 1986, tiene estatus consultivo ante la ONU.
(2) En Paraguay no se ha desarrollado ningún juicio por los crímenes de la dictadura. Tampoco se ha indemnizado a víctimas, ni se han investigado los enriquecimientos ilícitos durante el proceso militar. En el Poder Legislativo se ha denunciado reiteradamente la estimación de 12 millones de has de tierras mal adjudicadas a "fieles" del ex dictador Stroessner.
(3) En noviembre de 2004 el gobierno decide sacar a los militares a las zonas rurales para contener la ola de ocupaciones de campesinos sin tierra. En febrero de 2005 se crearon 18 nuevos destacamentos militares en el interior del país, especialmente en los Departamentos de San Pedro, Concepción, Caazapá y Guairá, precisamente zonas con mayor presencia de organizaciones campesinas.
(4) En Paraguay, la soya ha mantenido un promedio de 125 mil has/año y representa un crecimiento del 191% durante el período 1995/96005/06.
(5) El asentamiento lleva el nombre de un dirigente del Movimiento Campesino Paraguayo (MCP), asesinado en el Departamento de Caaguazú en el 2001. Se sospecha que el asesinato está ligado a la recuperación de tierras en un latifundio de la familia Oviedo.
(6) Según datos del Censo 2002, realizado por la Dirección General de Estadísticas, Encuestas, y Censo.
(7) Documento final del Contraencuentro de Iguazú sobre los impactos de la soya y los monocultivos, marzo de 2005, El Modelo de Desarrollo Irresponsable, Insustentable y Antidemocrático en el Paraguay actual, junio de 2006.Referencias bibliográficas1. Maeyens, A. (2006).
Referencias bibliográficas

1 Maeyens, A (2006)Soy expansion continues to trigger violent evictions and repression amongst Paraguayan peasants, en: http://www.aseed.net
2. Pilz, D., Quintín, R., Rodríguez, R., Villalba, R. (2004) La lucha campesina (1990004), Área Sociogremial CDE, Asunción-Paraguay.
4. FIAN (2006). La Reforma Agraria en Paraguay, Informe de la Misión Investigadora sobre el Estado de la realización de la Reforma Agraria en tanto obligación de Derechos Humanos, en: http://www.cviacampesina.org5.
Rulli, J. (2006) Peasant family in Paraguay condemned by agrotoxins, en: Blog de la campaña Justicia para Silvino Talavera. http://www.silvinotalavera.pyh.ca6.
CODEHUPY (2007) Informe Chokokue, Coordinadora de los Derechos Humanos Paraguay.7. Rulli, J. (2006) Historia del Movimiento Agrario y Popular. Diversos artículos sobre le Movimiento Agrario y Popular, en: http://www.lasoyamata.org
8. Amarilla, O., Gómez, I., Palau, M., (2006) Informe de la Sociedad Civil sobre el cumplimiento del PIDESC en el contexto rural (2000 - 2005) BASE IS, CIPAE y Tierraviva.

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