lunes, 9 de junio de 2008

EL CONGRESO DEL PARTIDO DE IZQUIERDA SUECO, RECHAZÓ EL 8 DE JUNIO LA MOCIÓN QUE PROPONÍA ESTABLECER RELACIONES DE DIALOGO CON EL PARTIDO C. CUBANO

El partido de izquierdas sueco fue cambiando en las últimas décadas. Luego de la caída de la Unión Sovietica, ya quitó de su nombre Comunista. Así mismo fue cambiando su contenido. Su idiología.
Fue perdiendo fuerza, perdiendo adeptos. Quizás por este motivo, en su último congreso se tiró contra Cuba. Se sumó a estas "izquierdas-globales", de los anti,de los renegados,de los que cada vez más abiertamente se abre de patas al imperio.

El congreso del partido de izquierda rechazó el 8 de junio una moción que proponía establecer relaciones de diálogo con el Partido Comunista de Cuba con el argumento de que, si bien dicho país ha obtenido logros mundialmente reconocidos en lo social, su democracia no sigue el modelo impuesto por Europa y los Estados Unidos.

El partido de izquierda dice que esto es hacer política radical. En realidad, no es más que una versión blanda de la "posición común" de la Unión Europea que sanciona a Cuba y de la política de bloqueo impulsada por los Estados Unidos, política que ha sido condenada por las propias Naciones Unidas como un acto de genocidio contra el pueblo cubano.
He recibido un correo electrónico impulsando una campaña recolectando firmas con el objetivo de darle mayor difusión y al mismo tiempo hacerles saber a los del partido que los latinoamericanos seguimos defendiendo la Revolución Cubana y al Pueblo cubano.
Personalmente quiero aclarar que estoy totalmente de acuerdo, pero al mismo tiempo, dejar claro, que hace muchos años el Partido de Izquierdas Sueco (VP) ha dejado de merecerme confianza, y lo últimamente acontecido no es sorpresa, por lo tanto firmo con gusto la campaña. Del mismo modo que nos adherimos a tantas campañas, llamo a ustedes, que sientan como el deber revolucionario de defender a Cuba, vivan donde vivan colaboren en esta campaña.

PRONUNCIAMIENTO DE LOS LATINOAMERICANOS EN SUECIA SOBRE EL PARTIDO DE IZQUIERDA Y CUBA.

Los abajo firmantes representamos a amplios sectores del movimiento de solidaridad con América Latina en Suecia. En América Latina hay 200 millones de pobres de los cuales 81 millones están en situación de extrema pobreza. Ninguno de ellos es cubano. Unos 34 millones de latinoamericanos son analfabetos. Ninguno es cubano. 17 millones de menores de 14 años están obligados a trabajar. Ninguno de ellos es cubano.

Muchos latinoamericanos nos sentimos identificados con el partido de izquierda sueco o lo consideramos como un aliado en la lucha contra un clima social cada vez más retrógrado, xenófobo y racista, y una política exterior sueca cada vez más alineada con los intereses de los EEUU y su guerra global contra los más débiles del planeta.

Por eso vemos con gran preocupación cómo dicho partido nuevamente ha ofrendado la bandera del pueblo cubano con el objeto de obtener una pausa en la dura lucha contra la propaganda de la derecha y ganar aceptación entre los sectores privilegiados de la sociedad sueca.

El congreso del partido de izquierda rechazó el 8 de junio una moción que proponía establecer relaciones de diálogo con el Partido Comunista de Cuba con el argumento de que, si bien dicho país ha obtenido logros mundialmente reconocidos en lo social, su democracia no sigue el modelo impuesto por Europa y los Estados Unidos.

El partido de izquierda dice que esto es hacer política radical. En realidad, no es más que una versión blanda de la "posición común" de la Unión Europea que sanciona a Cuba y de la política de bloqueo impulsada por los Estados Unidos, política que ha sido condenada por las propias Naciones Unidas como un acto de genocidio contra el pueblo cubano.

Hoy, en un gran movimiento social, nuestros pueblos desde la Tierra del Fuego hasta el Río Bravo se levantan contra la miseria y la opresión producto de 500 años de colonialismo, de la explotación de las empresas multinacionales y de las intervenciones de las grandes potencias.

"Techo, tierra, trabajo, pan, salud, educación, independencia, democracia, libertad, justicia y paz. Estas fueron nuestras banderas en la madrugada de 1994. Estas fueron nuestras demandas en la larga noche de los 500 años. Estas son, hoy, nuestras exigencias."

Así formulaban los zapatistas chiapanecos sus demandas a mediados de los noventas. Son exactamente las mismas demandas que hoy levantan mujeres, niños, ancianos, y hombres, son las demandas de los los trabajadores de las fábricas bajo control obrero en Argentina, los sin tierra brasileños, los mapuches, los quechuas, los aymarás, los guaraníes, los mayas, los tobas y los miskitos.

La Alternativa Bolivariana para las Américas ALBA es uno de los procesos que lideran este movimiento continental por condiciones de vida digna e independiente. Los países del ALBA comprenden más de 60 millones de habitantes, pero somos cientos de millones de latinoamericanos los que nos sentimos parte de dicha alternativa y de su espíritu "de pueblo a pueblo."

En el marco del ALBA se han alfabetizado 3 millones de latinoamericanos, millones han recibido atención médica, decenas de miles han logrado cursar estudios universitarios. Ninguna de esas cosas hubiese sido posible a esa escala sin el aporte del socialismo cubano. Cuba está en el centro de la izquierda latinoamericana y su papel no puede ser ignorado.

Latinoamérica hoy en día es un gigantesco laboratorio social en el que se discuten los temas de la justicia social, de la democracia, de los derechos de los diferentes, del respeto hacia la naturaleza y del socialismo. Por arriba y por abajo, con las urnas o con la movilización social, con acuerdos entre estados y con acuerdos entre pueblos, se construye nuestra segunda independencia, que debe ser muchas independencias, muchos socialismos y muchas maneras de practicar la democracia.

Todo se discute en América Latina hoy en día, inclusive el socialismo y la democracia cubanas. Pero lo que no se discute ni se discutirá jamás es la legitimidad del modelo de sociedad que el pueblo cubano se ha dado a sí mismo y por el que ha pagado el alto precio de casi 50 años de agresiones terroristas y bloqueo estadounidense. Lo que jamás ha estado en discusión es el derecho del pueblo cubano a elegir su propio camino.

Gobiernos como el de Bolivia o el de Venezuela hoy en día son objeto de campañas de desestabilización y terrorismo por parte de los EEUU y de la derecha europea. En estas campañas se está apoyando a grupos fascistas y neonazis. La agresión de la que son objeto esos países se dirige y se planea desde los mismos centros que dirigen las campañas contra Cuba socialista.

Uno de los ejes de estas campañas es el de convertir a Cuba en un paria internacional, y desgraciadamente el partido de izquierda, al negarse a entablar un diálogo con los comunistas cubanos, en la práctica se suma al bando de los agresores. Cuba tiene muchos amigos dentro de las filas del partido de izquierda. Son cada vez más las personas en Suecia que entran en contacto directo con la realidad latinoamericana y cubana y no se sienten reflejados en la política actual del partido con respecto a América Latina.

Por una Suecia con justicia social, con una política internacional solidaria y pacífica, por una sociedad libre de racismo e intolerancia, esperamos que el partido de izquierda revise su actitud.

Adhesiones a: Jorge Capelán jorgecapelan@uppmana.nu

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